Daniel Parejo: entre sistema, error y materia sensible.

En una escena donde lo digital ha dejado de ser únicamente herramienta para convertirse en territorio, la práctica de Daniel Parejo se sitúa en la intersección entre código, gesto y materia. Su obra no busca resolver la tensión entre lo tecnológico y lo orgánico, sino habitarla, permitiendo que ambos sistemas colisionen y generen nuevas formas de percepción.

Artista visual nacido en 1997 y radicado en Caracas, Parejo desarrolla una práctica que transita entre el arte generativo, la pintura abstracta y lo que podría entenderse como un campo expandido de lo digital. Desde una formación en Administración de Empresas de Diseño y una postura fundamentalmente autodidacta, su trabajo se articula desde la experimentación constante con procesos híbridos: algoritmos, intervenciones manuales y estructuras visuales que operan como sistemas abiertos.

Lejos de concebir la obra como imagen final, Parejo desplaza el foco hacia el proceso que la produce. Su investigación se centra en la repetición, la variación y la interrupción como principios estructurales. En este sentido, sus piezas funcionan más como registros que como representaciones: huellas de patrones internos, ritmos mentales y estados emocionales que encuentran en la abstracción una forma de manifestación.

Su trabajo se inscribe dentro de una generación de artistas que abordan el error y el caos no como fallas, sino como condiciones productivas. En sus propias formulaciones, el caos opera como una forma de libertad visual, un espacio donde lo difuso y lo no resuelto adquieren valor frente a la saturación de imágenes contemporáneas. Esta postura se traduce en composiciones que parecen surgir desde sistemas en constante reorganización.

La participación de Parejo en espacios como el 25º Salón Jóvenes con FIA, uno de los circuitos claves para artistas emergentes en Venezuela, sitúa su trabajo dentro de una escena que reflexiona activamente sobre el tiempo, la memoria y los procesos contemporáneos. A su vez, su presencia en plataformas alternativas como Licuadora Alternativa reafirma su interés en circuitos no institucionalizados y modelos de difusión descentralizados.

En sus obras, la noción de “archivo mental” aparece como eje conceptual: una acumulación de imágenes internas que se transforman, se repiten o se desvanecen. Cada pieza se comporta como fragmento de un sistema mayor, donde lo visible es apenas una manifestación parcial de procesos más complejos e invisibles.

En el trabajo de Daniel Parejo, la imagen no se presenta como respuesta, sino como síntoma. Entre lo algorítmico y lo manual, su práctica propone una forma de pensamiento visual donde el sentido no se fija, sino que emerge en el devenir del proceso. Allí, en ese territorio incierto, la pintura y el código encuentran un punto de convergencia.

Mostrando los 3 resultadosOrdenado por los últimos