Ravelo comenzó su formación artística en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas de Caracas y en la Escuela de Artes Plásticas Martín Tovar y Tovar de Barquisimeto. En 1964, viajó a Francia para profundizar en el arte abstracto y el constructivismo, asistiendo a seminarios en La Sorbona impartidos por Pierre Francastel y Jean Cassou.
A lo largo de su carrera, Ravelo ha realizado numerosas intervenciones en espacios públicos, destacándose por su compromiso con la comunidad y su búsqueda constante de nuevas formas de expresión artística. Su obra se caracteriza por el uso del movimiento, la luz y el color, elementos que han sido reconocidos a nivel internacional.
Ravelo es uno de los máximos exponentes del arte cinético en Venezuela. Su concepto de «Arte de Participación en la Calle» busca integrar a la comunidad en el hecho artístico, desarrollando la sensibilidad estética de los ciudadanos comunes y corrientes. Uno de sus proyectos más destacados es el de los «Módulos Cromáticos», que se han instalado en diversas localidades de Venezuela, incluyendo la Universidad Católica Andrés Bello y la Avenida Libertador de Caracas.
Ravelo ha participado en exposiciones individuales y colectivas a lo largo de su carrera. Entre sus exposiciones más destacadas se encuentran la V Bienal Internacional de Jóvenes Artistas en París en 1967 y la VI Bienal del Museo de Arte Moderno de París en 1969. En 2006-2007, fue galardonado con el Premio Nacional de Cultura de Venezuela en la categoría de Artes Plásticas.
Tras la muerte de Darío Pérez-Flores en 2022, Ravelo es considerado el último maestro del arte cinético venezolano. Recientemente, ha creado una monumental obra de arte cinético en el Centro de Estudios Latinoamericanos y del Caribe Rómulo Gallegos (Celarg) en Caracas, titulada «Fragmentación del color. La literatura y el arte cinético». Esta obra, de ocho metros de alto por 14 metros de ancho, es un hito artístico y arquitectónico en el paisaje urbano de la ciudad.
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